03 agosto, 2005

La Leyenda

Justo en el momento en que entraban por una de las puertas Doña Jimena, acompañada de sus padres, así como de algunos criados armados para acudir en defensa de Don Rodrigo, por el otro extremo del salon, ingresaban los restantes miembros de la cuadrilla de la guerdía de la corona encabezados por un joven oficial.
En medio de los nuevos testigos y de los cuerpos de los guardias y su capítan, Don Rordrigo había sometido al traidor de don Martín bajo el acero de su espada y a punto de acabar cn su vida, el último grito al ver a los guardias:
Auxilio, prender a este hombre que ha matado a su capitan y compañeros y ahora pretenden matarme por que trataba de impedirlo.
Al mismo tiempo el joven oficial se agachaba para atender al capitan que si bien no estaba muerto su herida era mortal, por lo que, en su agonía y ultimas palabras solo alcanzaba a sussurrar- Don Rodrigo....- a quien señalaba con mano temblorosa.
Esos leves sospechas hicieron que el joven oficial hiciera prender a don Rodrigo, mientras se dirigía a Martín, preguntandole como se hallaba.
Doña Jimena, gritaba que lo dejaran en paz, que era un hombre inocente y de bien y que no podía ser culpable de delito alguno.
Afortunadamente, uno de los integrantes del destacamento se acerco al joven oficial para recordarle que se hallaban en ese lugar para aprehender a Don Martin, por el contrabando de bienes en contra de la Corona Española, por lo cual el oficial ordeno que también fuera aprehendido y llevado al cuartel.
Mientras la guardia aseguraba y sacada de la casa a los dos duelistas, así como lo cuerpos sin vida de sus compañeros, el viejo de Don Alfonso, padre de Doña Jimena y quien además era como un segundo padre, para nuestro joven amigo Rodrigo, le rogaba a su hija que no llorará, que haría todo lo posible para dejar en libertad a su amado, ya que estaba seguro que era inocente de las posibles acusaciones que en su contra existieran.
Justo cuando recordaba como era presado y conducido al cuartel de la Guardia, nuestro personaje fue despertado de manera violenta por un hombre de color de dimensiones aun más grandes que el pirata que se hallaba soñando bajo los efectos del alcohol en la mesa de la lugubre taberna.
_Señor, Señor, despierte, es hora de esconderse, ha llegado un barco lleno de militares y lo estan buscando por toda la ciudad, alguien les ha informado que esta Usted en la misma, tenemos que huir.

2 Comments:

At 7:34 a. m., Blogger Prada said...

Lo estas recopilando en un documento unido?...

 
At 7:51 a. m., Blogger Gabriela Buendía y Adolfo Ramírez said...

Bueno, la verdad lo estoy imprimiendo y guardando cada impresión, pero hasta el momento no tengo un solo archivo donde lo guarde.

La verdad es que este hobbie, más que trabajo, es el resultado del momento y en general junto con el blog esta siendo una terapia ocupacional

Pero bueno quiza un día me de por publicarlo, obvio con alguna arregladita

 

Publicar un comentario

<< Home